Hoy queremos hablaros de aprender a leer a leer jugando en un contexto Montessori. Pero antes nos adentraremos un poco en cómo se entiende y gestiona la enseñanza de la lectura en los niños. Hay muchos métodos y metodologías e incluso hay distintas teorías acerca de cuando es el mejor momento para enseñar a nuestros hijos a leer. En España se comienza a enseñar a leer y a escribir alrededor de los 6 años de edad. Algunos colegios empiezan antes, o incluso dejan que sea el niño el que empiece a mostrar interés o capacidades en la escritura y la lectura. No en todos los países es igual. En China empiezan a familiarizar a los niños con la lectura a los tres añitos, pero no empiezan a escribir hasta los seis. En Suecia tenemos el caso contrario, la educación obligatoria no empieza hasta los siete años, por lo que es entonces cuando empiezan a aprender a escribir de forma lenta ya que no es una prioridad hasta que son un poco más mayores. Las principales dificultades a la que se enfrentan los niños para aprender a leer son la conciencia fonológica que básicamente es la capacidad para asociar sonidos con letras y luego está la capacidad para comprender lo que se lee, que es mucho más difícil de lo que parece. Encontraremos niños o niñas que son capaces de leer un texto pero no de entender lo que han leído. Existe el debate sobre si enseñamos a los niños a leer demasiado pronto, antes de que hayan desarrollado las capacidades necesarias para ello, y por tanto les abocamos a un sin fín de problemas de aprendizaje en la lectoescritura. En realidad esto no parece ser cierto ya que la prevalencia de la dislexia es del 15% y es prácticamente igual en todo el mundo, encontrándose algunas diferencias más relacionadas con los idiomas en sí que con la edad en la que aprenden a leer.

Aprender a leer jugando según Montessori

Partimos de la premisa de que en el método Montessori siempre se aprende jugando y explorando. La libertad es el concepto más relevante de la escuela Montessori. Se debe dar libertad al niño para que descubra y aprenda a su propio ritmo y siguiendo su propia curiosidad. Esto se consigue poniendo a disposición de los pequeños, materiales y juegos que incluyan las letras para que investiguen y aprendan con la menor ayuda externa. Intentar forzar la enseñanza de la lectura nunca se debe hacer. Si el niño no está preparado habrá que esperar a que lo esté. Se utilizan materiales sensoriales que invitan a los niños a aprender. Un ejemplo de cómo se diferencia Montessori de la enseñanza más tradicional es el método con el que se enseña a diferenciar las partes de una palabra. No se enseñan las sílabas sino los fonemas, una unidad más pequeña y más sencilla de aprender. Por ejemplo, la letra B no se enseña como Be sino como el sonido B (sin la e).

En nuestra tienda de juguetes encontrarás materiales para aprender a leer jugando. Son juguetes y juegos hechos con materiales naturales que ayudarán a que los más pequeños a partir de los cinco años, puedan adentrarse en el mundo de la lectura y la escritura.