Vivimos en la era tecnológica, sumergidos en un mar de prontitud y rapidez, cada vez más perdidos en la impaciencia y la necesidad de conseguirlo todo en el ahora. Con un clic del ratón, una rápida llamada telefónica, tenemos la pizza de los viernes, el kebab que nos soluciona aquellos martes en los que no damos abasto. En el supermercado conocemos ya toda la sección de precocinados, somos expertos en el funcionamiento de sus ofertas y promociones.

Y está genial. Es la solución perfecta para aquellos días de trabajo en los que vemos que, por mucho que queramos, no podemos estirar más las horas del día. Pero, como todo, semejantes atajos tienen su lado peligroso, especialmente para las nuevas generaciones. Los niños de hoy en día son constantemente bombardeados acerca de la importancia del colegio; las matemáticas, la sintaxis, la historia… “Para tener un futuro brillante las notas lo son todo”. Se hace tanto hincapié en esto que muchas veces el resto se deja de lado. Tanto que, cuando llega la hora de independizarse, muchos no saben ni pelar una zanahoria. Y, en un mundo donde por el mínimo esfuerzo puedes conseguir una hamburguesa, ¿para qué dedicar energía alguna a aprender a pelar dicha zanahoria? ¿Qué más da que la comida rápida cause daños severos en tu organismo mientras la tengamos al instante? Desde muy pequeños, los niños deben entender la importancia de una dieta saludable y una rutina culinaria. Por muy poco tiempo que se tenga, siempre hay platos sencillos que se pueden preparar. Con la cocina de madera, tus hijos se familiarizarán con el mundo de la cocina de una manera divertida y sostenible.

La función de los juguetes desde el principio de los tiempos

Puede parecer increíble, pero la invención de los juguetes tuvo lugar hace más de 5.000 años, siendo registrados por primera vez en Mesopotamia. Ya en la Antigüedad, los niños echaban tardes enteras en la calle luchando con espadas de madera mientras las niñas cuidaban a su muñeca de trapo favorita. Como podéis observar, muchas de estas actividades lúdicas, evidentemente diferenciadas entre niños y niñas, servían como preparación para sus futuros roles en la sociedad. Con escudo y espada de madera en mano, los niños aprendían su importante labor como soldados y protectores. Las niñas, por su parte, practicaban el arte de la crianza de hijos y las labores de la casa.

Cientos de estudios psicológicos demuestran que el cerebro de los niños es similar a una esponja. Absorben nuevos conocimientos con fluidez y eficacia y son capaces de adaptarse a nuevas situaciones con mucha más facilidad que los adultos. Es más, alcanzada cierta edad, se va volviendo más y más difícil cambiar ciertos hábitos o adquirir nuevas habilidades. De ahí la insistencia de aprender nuevos idiomas desde la primera infancia.

Hoy en día los juguetes, ya sean productos físicos o juegos interactivos a través de una pantalla, siguen manteniendo su función de enseñar, tal y como lo hacían en la Edad Media. Pero ahora, en vez de centrarse en lograr crear al perfecto soldado y ama de casa, cubren una diversa gama de habilidades. Con nuestra cocina de madera, de aproximadamente 65 x 30 x 78 cm, los niños pueden aprender desde muy pequeños el funcionamiento de un horno o unos fogones (ambos incluidos) así como la utilización responsable de estos. Además, los múltiples utensilios y accesorios que incluyen permitirán a tus hijos la creación de originales recetas culinarias, una forma divertida de fomentar su imaginación y aprender sobre los beneficios y perjuicios de los diferentes ingredientes. Si desde sus primeros años se familiarizan con la cocina, a largo plazo les será mucho más fácil desarrollar una dieta equilibrada. Y muy probablemente no se dejarán llevar por el impulso de vivir a base de pizzas una vez abandonen el nido.

Di adiós a los estereotipos con la cocina de madera

Como hemos mencionado anteriormente, ya desde la Antigüedad los juguetes consistían en una importante fuente de entretenimiento y educación para los más pequeños. Dependiendo de si nacías chico o chica, eran diferentes los muñecos que caían en tus manos. En el siglo XVIII, La Revolución Industrial en Europa trajo consigo un aumento en la producción y mejora de los juguetes, pero estos seguían manteniendo su misma esencia: la diferenciación por género. En el catálogo de niños la temática de guerra abrió sus brazos a la construcción, las ciencias y los coches (juegos de mecánica y experimentos etc.). Por otro lado, las niñas se vieron de pronto envueltas en el mundo de la moda (especialmente con la llegada de la Barbie en 1959) aunque el principal enfoque se mantuvo en la preparación del ama de casa ideal mediante kits de cocina, planchas y muñecos Nenuco a los que vestir y alimentar.

Por suerte, gracias al esfuerzo y sacrificio de muchas feministas, en la actualidad esto que leemos nos parece extremadamente sexista, pues consideramos que, independientemente de nuestro sexo, cada uno debe dedicarse a lo que le guste. Aunque se han hecho muchos avances respecto a este tema, sigue siendo extenso el camino que queda por recorrer para alcanzar la igualdad. Tan solo es necesario hojear cualquier catálogo de juguetes en época de Navidad y observar el apartado rosa de chicas y el azul de chicos.

Pero así es, la lucha continúa. Cada vez son más las protestas para que las niñas no se vean encasilladas en el rol de madre con sus juguetes. Ahora está más normalizado, incluso es de esperar, contemplar a una niña con un juego de ciencias, especialmente desde que la mujer se incorporó al mercado laboral. Pero, ¿qué pasa con los chicos? Prácticamente ningún niño se atreve a pedirse una muñeca en Reyes por miedo a que se rían de él o atente contra su masculinidad. Nosotros creemos que es hora de que eso cambie. Nuestra cocina de madera, además de buena para el medio ambiente, está pensada para todos los niños y niñas. Creemos firmemente en los beneficios (mencionados en párrafos anteriores) de adquirir una práctica y divertida cocina transportable para los más pequeños.

Por tanto, ¿qué mejor forma de pasar las largas tardes de invierno encerrado en casa que con una cocina de madera en tu salón? Y si estorba, pues se mueve a otra habitación. No hay nada mejor para animar estos meses de frío y restricciones que la sonrisa de tu hijo al presentarte su nuevo plato estrella. O el saber que esta cocina hará de él un futuro cocinero sano y responsable.