La estimulación sensorial es indispensable para los niños, especialmente durante sus primeras etapas de crecimiento. Existen muchos estudios diferentes que muestran los beneficios de estimular los sentidos del bebé desde su nacimiento. En los siguientes párrafos veremos por qué es tan importante la estimulación sensorial desde una edad temprana, cuáles son algunos de estos beneficios y qué podemos hacer como padres o profesionales de la educación infantil y
primaria para estimular los diferentes sentidos.

La importancia de la estimulación sensorial

El cerebro está compuesto por millones de conexiones entre neuronas, conocidas como sinapsis o conexiones sinápticas. Es un intrincado cableado que empieza a formarse durante el embarazo y que continúa expandiéndose a lo largo de los primeros años de vida del ser humano. No es hasta la edad adulta que nuestro cerebro está completamente desarrollado y aún así sigue sufriendo cambios durante toda nuestra vida. Pese a todo, los primeros tres años del niño son los
más importantes en cuanto a lo que al crecimiento y el desarrollo del cerebro se refiere. Y la estimulación sensorial es la fuente principal de aprendizaje durante esta etapa. Cuanto más repetitivos y regulares son los estímulos, más fuertes son las conexiones sinápticas que se forman. A su vez, si estos estímulos dejan de recibirse, estas conexiones pueden llegar a desaparecer.

La percepción a través de los cinco sentidos es la primera fase en el proceso cognitivo. Nuestro cerebro obtiene estímulos a través de los sentidos, que son procesados por el sistema simpático para más tarde ser asimilados y comprendidos. Estos dos últimos complejos procesos no serían posibles sin el paso inicial de percepción. Es por esto que la percepción sensorial es indispensable en el desarrollo cognitivo y psicológico del niño y su estimulación es tan importante.

Beneficios de la estimulación sensorial

Curiosidad
La estimulación sensorial permitirá que tu niño se anime a explorar e investigar. A descubrir el entorno que le rodea y volverse más curioso. A aumentar su ansia por aprender. Está en la naturaleza del ser humano el deseo de conocer cosas nuevas. A través de la estimulación sensorial puedes garantizar que esa curiosidad no se evapore con el tiempo, sino que se haga más fuerte. Hacer preguntas, salir a explorar el mundo, viajar y descubrir nuevas culturas y conceptos.

Autoconocimiento
La estimulación sensorial no es solo esencial a la hora de que el niño se percate del entorno que le rodea. También es muy importante para la relación con su propio cuerpo y persona. La estimulación sensorial incrementa la aparición del placer sensomotriz, es decir, la conexión que existe entre las sensaciones corporales y nuestras emociones. ¿Se te corta la respiración al contemplar un paisaje sobrecogedor? ¿Se te saltan las lágrimas al escuchar una melodía
especialmente triste? ¿Hay un olor o sabor específico que te traiga a la memoria un recuerdo feliz? ¿Te produce placer una caricia? ¿Te consuela un abrazo?

Emociones indispensables
unidas a acciones cotidianas. La estimulación sensorial es indispensable para poder desarrollar estas conexiones entre sensaciones y sentimientos.

Relaciones con los demás
Nuestro cerebro obtiene toda la información a través de los sentidos. La estimulación sensorial ayuda al niño a mejorar su sentido de la percepción, capacidad que nos permite entender cómo debemos relacionarnos con los demás. Especialmente a través de la vista, aprendemos las diferentes normas sociales, a comportarnos, el significado de una mirada o de una determinada expresión facial. Pero no es solo con los ojos que descubrimos cómo los humanos se relacionan entre sí. Un tono de voz o un simple contacto te pueden decir mucho de alguien. Es por esto que la estimulación sensorial es necesaria si quieres que tus hijos crezcan y formen relaciones sanas; ya sea en su vida amorosa, con la familia, amigos, compañeros de trabajo o conocidos.

Aprendizaje
Como decíamos antes, la percepción sensorial es el primer paso en el proceso cognitivo. Estimular esta capacidad permitirá que tu niño desarrolle al máximo sus capacidades cognitivas. Tanto las más básicas (atención y memoria) como procesos más complejos como el lenguaje, la creatividad, el pensamiento lógico y la resolución de problemas.

Nuestro papel en la estimulación de nuestros niños

Durante los primeros años de vida, el bebé busca el contacto humano (especialmente el de la madre al principio). Es por tanto que tu papel como padre es fundamental en la estimulación sensorial de tu niño. Por suerte, te puedes ayudar de juguetes y actividades que te comentaremos a continuación.

Estimulación visual
En otro artículo desarrollamos la estimulación visual en mayor detalle. Pero, a grandes rasgos es importante que sepas que la estimulación de la vista es muy importante para que tu niño aprenda a interactuar con los demás y con el entorno que le rodea. Actividades que te proponemos: juguetes con diferentes formas y colores, espejos y luces.

Estimulación auditiva
Esencial para el desarrollo del lenguaje y la coordinación motora. Actividades que te proponemos: juguetes con sonidos y música, sonajeros.

Estimulación olfativa
Se trata de un sentido que el bebé posee desde el nacimiento. Ya desde el principio, el bebé es capaz de reconocer el olor de la madre y de la leche materna. Es importante rodear a tu niño de olores agradables y no muy intensos. También te recomendamos acostumbrar al bebé a los diferentes olores cotidianos (flores, frutas, etc.) en los diferentes juegos.

Estimulación táctil
El tacto es probablemente el sentido más importante durante los primeros meses del niño. Es de donde obtiene la mayor parte de la información y es esencial para la formación de sus conexiones sinápticas. Te aconsejamos mostrarle a tu peque juguetes y objetos de diferentes materiales para que los explore con sus manos. También que lo vistas o lo tapes con mantas de distintas texturas.

Estimulación gustativa
Este sentido, a diferencia del tacto, se adquiere poco a poco con el paso del tiempo. Se desarrolla al mismo tiempo que otras habilidades como la succión, la deglución, el control del babeo o la masticación. Una buena forma de estimular el sentido del gusto de tu hijo es dándole a probar una amplia variedad de alimentos con distintos sabores intensos.