¡Hemos vivido toda la vida engañados! De pequeños, pensamos que todo lo que nos enseñan en el colegio es verdad, una fuente universal de conocimiento. Sin embargo, crecemos y descubrimos que el mundo es mucho más complejo de lo que nos hicieron creer entre esas cuatro paredes.

Los cinco sentidos: la vista, el oído, el olfato, el tacto y la vista. Y es que, ¿quién no ha oído hablar de los sentidos sensoriales? Pero, ¿qué pasa si te digo que existen dos sentidos más? Los sentidos internos: el sentido vestibular y el sentido propioceptivo. Así es. Muy poca gente está al tanto de la existencia de estos dos sentidos, que sin embargo son indispensables para el ser humano.

Como hemos mencionado múltiples veces en nuestros diferentes artículos, la estimulación sensorial es muy importante para el desarrollo de tu bebé e infante. Ayuda a que explote al máximo todas sus habilidades y desarrolle todas sus capacidades; aprenda a relacionarse con los demás, consigo mismo y con el entorno que le rodea. La estimulación de los sentidos internos no es una excepción. Hace un par de artículos te explicábamos todo sobre el sentido vestibular y de qué maneras (y con cuáles de nuestros productos) puedes estimularlo. Hoy te presentamos el sentido propioceptivo.

¿Qué es el sentido propioceptivo?

Es imposible estimular un sentido si antes no sabemos qué es. ¡No te dejes engañar por su nombre! Por muy extraño y poco familiar que suene, el sentido propioceptivo está presente en la mayor parte de nuestras acciones del día a día. A grandes rasgos, es el encargado de informar a nuestro cerebro de la posición de los segmentos de nuestro cuerpo, de mantenernos alejados del peligro, de controlar nuestra fuerza y equilibrio y de sentir las vibraciones y la presión.

Funciones del sentido propioceptivo

1. Nos permite ser conscientes de nuestro cuerpo

Conocemos la localización exacta de nuestros huesos, músculos, ligamentos y articulaciones gracias a este sentido. Es una habilidad muy útil a la hora de evitar lesiones. Imagina que debido a un movimiento brusco tu ligamento se tuerce y se queda en una posición extraña. Nuestro sentido propioceptivo informa a nuestro cerebro de la localización del ligamento y lo obliga a actuar. Probablemente notemos una fuerte y súbita ráfaga de dolor que hace que detengamos el movimiento en seco y evitamos romper el ligamento. La estimulación de la propiocepción es esencial para que tu niño desarrolle sus reflejos y se salve de lesiones peligrosas.

2. Ayuda a controlar nuestra coordinación

Saber en qué lugar se encuentran las diferentes partes de nuestro cuerpo es indispensable para una buena coordinación. El sentido propioceptivo va de la mano con nuestras habilidades motoras. Su estimulación aumentará la posibilidad de que tu peque sea mejor en los deportes, la emulación de coreografías, el sentido del ritmo y cualquier actividad física en general. Es difícil observar si un niño padece de alguna disfunción propioceptiva; los niños tienden a ser muy activos y descoordinados. Sin embargo, si notas que tu peque suele realizar movimientos muy bruscos, no controla su fuerza, es excesivamente descoordinado, se tropieza de manera constante o reacciona tarde a los estímulos, te aconsejamos que lleves a cabo de forma regular las actividades de estimulación propioceptiva que te comentamos un poco más abajo.

3. Ayuda a ejercer un mayor control de nuestra fuerza

Apenas se le da importancia a esta habilidad porque la realizamos inconscientemente. No pensamos de manera activa con cuánta fuerza debemos agarrar el vaso sin que se rompa o cuánto debemos apretar a un amigo en un abrazo sin que se quede sin aire. Utilizamos nuestra fuerza en miles de pequeñas acciones a lo largo del día. Ya sean sutiles toques como agarrar un bolígrafo o acciones más notorias como mover una caja pesada. Es por tanto que es tan importante que tu niño aprenda a controlar su fuerza desde una temprana edad a través de la estimulación de la propiocepción, para que pueda llevar una vida normal y evitar causarle daño a los demás o a sí mismo de manera no intencionada.

4. Nos permite ser conscientes de algunas sensaciones de la piel como la presión o las vibraciones.

¿Cómo funciona el sentido de la propiocepción?

Tres sistemas están involucrados en este sentido:

Los receptores nerviosos: localizados en los músculos, articulaciones, piel, etc. de nuestro cuerpo. Son los que recogen la información de la posición en la que se encuentran los elementos de nuestro organismo.

Los nervios aferentes: son los transmisores del sentido de la propiocepción. Transmiten la información recogida por los receptores nerviosos y se la envían al cerebro.

Sistema nervioso central: recibe la información de los nervios aferentes y elaboran una respuesta o reacción. El SNC es también conocido como el ordenador central del sentido propioceptivo.

Estimulación del sentido propioceptivo

Este sentido está muy relacionado con el sentido del tacto. Ya en el útero, el bebé comienza a estimular ambos sentidos al moverse y dar patadas a las paredes del útero. Por tanto la estimulación del sentido propioceptivo es muy similar a la estimulación del tacto; la clave está en el movimiento.

Es esencial que tu bebé disponga de espacio para moverse con libertad; explore y descubra el entorno que lo rodea. ¡Cuanto más se mueva, mejor! Los masajes son otra buena opción para estimular la propiocepción. Por otro lado, también puedes proponer actividades que hagan que tu peque trabaje su fuerza. Por ejemplo, que te ayude a cargar con las bolsas de la compra (con un peso adecuado), arrastre el carrito en el supermercado, arrastre por casa mantas con objetos encima o se cuelgue de barras (¡que además son una actividad muy divertida!)

Nuestros productos

En Mamaluz te proponemos el triángulo Pikler, una estructura de madera que cuenta con una rampa que tu peque puede escalar y por la que se puede deslizar. ¡No hay nada mejor que colocar el cuerpo en diferentes posiciones para desarrollar la estimulación propioceptiva! Además de que tu niño mejorará sus habilidades motoras y se lo pasará en grande. ¿A qué estás esperando para hacerte con uno? El invierno está a punto de llegar y hace demasiado frío para estar en la calle. ¡Es el momento ideal para disponer de tu propio mini parque interior!