Somos lo que recordamos. Nuestra personalidad, nuestras interacciones con los demás y con el medio que nos rodea. Todo está basado en experiencias pasadas almacenadas en nuestro cerebro. La capacidad de memorización es una habilidad indispensable en el ser humano. Nuestra mente registra y graba cada pequeño momento y sensación. Tanta información que es imposible retenerla toda. Muchos recuerdos se terminan perdiendo o acaban olvidados en las profundidades de nuestro cerebro. Tener una buena memoria no es sólo útil en nuestra vida diaria (al estudiar para un examen, tener cultura general o guardar vívidas e increíbles experiencias). También ayuda a ralentizar esa pérdida de memoria tan característica de la vejez. Por otra parte, es un mecanismo de supervivencia. Recordar errores pasados nos permite actuar de manera diferente en el futuro. Aquí te presentamos algunos trucos y ejercicios para trabajar la memoria, así como juguetes Montessori que ayudarán a tus peques a mejorar de manera divertida su capacidad de memorización desde una temprana edad.

Aunque los denominamos “recuerdos”, en verdad estas memorias son una copia de los estímulos neuroquímicos que el cerebro recibió en el momento del “recuerdo”. Son conexiones neuronales. Como bien comentamos en artículos anteriores, el cerebro del bebé es como una esponja porque todavía no está completamente formado. Cuantos más ejercicios de memoria practique, cuantos más estímulos sensoriales reciba, más se afianzarán sus conexiones sinápticas, lo que permitirá que estimule al máximo su capacidad cognitiva.

La memoria es un sistema complejo. Existen diferentes tipos de memoria: corta, larga, fotográfica, olfativa, etc. Todas ellas están interconectadas y actúan al mismo tiempo. Esta complejidad provoca que existan fallos de memoria. Por ejemplo, muchas veces tenemos lagunas en los recuerdos que el cerebro rellena. Los recuerdos no narran nuestras experiencias exactamente como sucedieron. Son subjetivos; distorsiones de la realidad.

Aquí te comentamos algunos trucos para estimular tu memoria y la de tu peque. Es tan importante cuidar la memoria como lo es cuidar de nuestro cuerpo. Es más, muchas veces va de la mano. Por ejemplo, dormir bien y llevar una dieta saludable ayuda a estimular nuestra capacidad de memorización.

Trucos para desarrollar al máximo la memoria

Estos trucos son efectivos en personas de cualquier edad. Sin embargo, es recomendable que tu peque empiece a trabajar su memoria desde pequeño. ¡Ya verás como nota la mejora en poco tiempo!

1- Método de asociación

Nuestro cerebro es como un archivador. Clasifica los recuerdos en diferentes categorías y los relaciona entre sí. Un truco infalible es el método de asociación. Es decir, utilizar conceptos ya aprendidos para afianzar nuevos términos. Este truquillo es muy útil en un examen (¿cómo recordar los nombres de personajes y lugares extraños?), pero también a la hora de aprender toda clase de conceptos. Puede llevarse a cabo con rimas, similitud de conceptos, o asociándolo con un recuerdo, una imagen o una historia inventada. Por ejemplo, si tu peque está aprendiendo los números, puede recordarlos mejor con rimas (uno-zumo; dos-tos…).

2- Meditar

Las principales causas de una pérdida o distorsión de recuerdos son el estrés, las emociones negativas (tristeza, dolor, soledad, etc.) el cansancio y los traumas psicológicos. Meditar ayuda a relajar la mente y liberarnos del estrés. Conocernos a nosotros mismos y reconocer nuestras emociones. Una mente clara ayuda a traer de vuelta recuerdos olvidados y a grabar nuevas experiencias con mayor facilidad. Aunque sea muy temprano para que tu peque medite, es importante que le enseñes a detenerse un segundo a respirar, ordenar sus pensamientos y expresar en voz alta sus sentimientos.

3-Cerrar los ojos

Suena demasiado simple para ser efectivo, pero un estudio llevado a cabo por la universidad de Surrey (Reino Unido) con 178 participantes demostró que aquellos que cerraban los ojos en diferentes juegos de memoria tuvieron un 23% más de éxito que los que mantenían los ojos abiertos. Cerrar los ojos ayuda a concentrarnos.

4- Centrarse en una única actividad

Aunque el cerebro es capaz de realizar múltiples tareas al mismo tiempo, cuando se centra en diversos ejercicios a la vez el recuerdo no es tan nítido que si se concentrase en un único ejercicio. La teoría Montessori le da especial importancia al elemento de concentración. Es por tanto que recomienda que el entorno preparado sea simple (paredes blancas y sin elementos muy vistosos) para que el niño no sobrecargue sus sentidos y no tenga tantas distracciones. También hace hincapié en que elija un juego y que cuando quiera cambiar de actividad devuelva ese juego a su sitio. Es decir, que se centre en una sola actividad.

5- Dormir bien

El insomnio y el cansancio pueden dar lugar a problemas de memoria. Sin embargo, dormir bien hace mucho más que prevenir estos problemas. Una buena noche de descanso (o una siesta de 20 minutos) ayuda a afianzar los conocimientos. Por ejemplo, a la hora de prepararse para un examen, recomiendan dejar una noche de por medio para afianzar bien lo aprendido. Por la mañana al repasar no vas a aprender nada nuevo. Al contrario, aumentarán tus nervios y estrés, lo que bloquea los recuerdos. Muchas personas se saben el temario de memoria pero se ponen tan nerviosos en el examen que de repente “se han olvidado” de todo.

Dormir bien no solo ayuda con los exámenes. Un estudio de varias décadas de duración demostró que las personas que duermen bien poseen una mejor memoria 30 años después que aquellas que no. Si acostumbras a tu peque a dormir la siesta desde una edad temprana y a tener una buena rutina de sueño, ¡lo agradecerá a largo plazo!

Nuestros juguetes

Aquí en MamaLuz te recomendamos algunos juguetes para que tu niño trabaje su memoria de una manera divertida. De esta forma no lo verá como una responsabilidad sino como un reto motivador. Prueba nuestro juego de madera de memoria (+2 años); fichas de madera con animales de la selva. O los pares de almohadas. En este caso el peque tiene que unir las almohadas con el mismo relleno. No solo trabajará la memoria sino que desarrollará su motricidad fina y estimulará sus sentidos (especialmente la visión y el tacto).