Mientras que algunas disciplinas tales como la creatividad o la imaginación son completamente ignoradas por la educación formal, hay otras muchas a las que se le da tanta importancia que llega a ser contraproducente. Este es el caso de las matemáticas. El razonamiento lógico-matemático es esencial para el desarrollo de toda persona. Sin embargo, las matemáticas se han ganado una mala reputación. Entre otras cosas se suelen considerar “muy difíciles”, “aburridas” o “demasiado abstractas y sin ninguna utilidad en la vida real”. ¡Pero la realidad no podría ser más distinta! Aquí en MamaLuz te explicamos cómo una buena inteligencia lógico-matemática ayuda al desarrollo cognitivo de tu pequeño y de qué manera puedes convertir esta disciplina en un pasatiempo divertido. ¡Quédate con nosotros para saber más!

¿Qué es la capacidad lógico-matemática?

Según la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, existen ocho formas diferentes de inteligencias que se presentan en distintos estados al nacer. A cada persona se le dan mejor unas habilidades que otras. Por ejemplo, tu hijo puede ser un prodigio musical y tener dificultades de coordinación y orientación. Sin embargo, esto no significa que no pueda fomentar todas sus inteligencias a través de juegos y actividades. Las ocho inteligencias son las siguientes: lingüística, lógico-matemática, corporal-cinestésica, musical, espacial, naturalista, interpersonal (relación con los demás) e intrapersonal (relación con uno mismo). En este artículo nos vamos a centrar en la inteligencia lógico-matemática.

Se trata de la capacidad de categorizar, clasificar y deducir números de manera eficaz. Así como de resolver con destreza problemas lógicos y/o de base matemática. Todos estos procesos tienen lugar en los lóbulos frontal y parietal del cerebro. Sin embargo, también se cree que los lóbulos temporal y occipital están involucrados, pues lesiones en estas áreas suelen causar problemas de cálculo, orientación y geometría. Se puede observar que las inteligencias lógico-matemática y espacial van casi atadas de la mano. Un claro ejemplo es la geometría, donde tanto los números como la visión espacial se fomentan. Al fin y al cabo, el cerebro es solo uno; no hay ocho divisiones completamente separadas con las ocho inteligencias. La mente es un aparato complejo en el que todas las inteligencias se encuentran interconectadas. Es por tanto que fomentar la inteligencia lógico-matemática mejora en general nuestras capacidades cognitivas.

¿De qué manera potenciar la inteligencia lógico-matemática beneficia a nuestro peque?

Todos los investigadores y expertos de la educación están de acuerdo en que la primera infancia es la mejor etapa para adquirir nuevos conocimientos. Es un momento de la vida en el que nuestro cerebro es como una esponja. Aún se encuentra en proceso de desarrollo. Millones de conexiones sinápticas se crean por segundo. La primera infancia es la etapa en la que se asientan todas las bases de nuestros conocimientos. Por tanto, cuanto antes empiecen a estimular sus capacidades cognitivas, mejor.

La inteligencia lógico-matemática, por extraño que pueda parecer, es de gran utilidad en nuestra vida cotidiana. Otorga la capacidad de poner los pensamientos en orden, de desarrollar todo proceso cognitivo, de preguntarnos el porqué de las cosas y de entender las relaciones de causa-efecto.

¿Cómo puedo hacer que mi peque se interese por las matemáticas?

Para empezar, es importante que tu hijo no asocie las matemáticas con “eso que es obligatorio estudiar en el colegio”. ¡Al contrario! Las matemáticas pueden ser tan entretenidas e interesantes como dibujar, cantar o tocar la guitarra. Tan solo hay que encontrar el enfoque adecuado.

Diversión

Este es uno de los elementos claves a la hora de que tu hijo se involucre en cualquier clase de actividad. Muchas veces se cree que si algo es divertido no es útil y viceversa. Pero el conocimiento no se puede forzar. Uno tiene que estar motivado para desear seguir aprendiendo y descubriendo. Si haces de las matemáticas algo interesante; si tu peque se lo pasa bien resolviendo problemas, contando o apilando bloques, lógicamente va a desear continuar haciéndolo.

Un reto

Existe un delicado equilibrio que debes encontrar a la hora de elegir los juguetes y las actividades adecuadas para tu peque. Deben suponer un reto, algo que los motive y les inspire a esforzarse para alcanzar un objetivo. Si es demasiado fácil, se aburrirán enseguida. Al mismo tiempo, tampoco debe ser demasiado difícil. Tiene que ser un reto alcanzable, si se trata de un ejercicio imposible, desistirán, se rendirán y esto puede afectar de manera grave a su autoestima. Recuerda, en vez de guiarte por lo que supuestamente debe hacer tu peque a su edad (lo que indican los libros, la educación formal, o el resto de niños), observa el desarrollo personal de tu hijo (cada niño sigue un ritmo diferente) y ve incrementando el nivel de las actividades de manera gradual, una vez tenga dominado el ejercicio actual.

Nuestros juguetes

¿Qué clase de actividades y juegos fomentan la inteligencia lógico-matemática? Toda clase de juegos de apilar, juegos de construcción, puzles, formas geométricas y juegos de clasificar, ordenar y enumerar objetos. Construcciones y mecanos, relojes, rompecabezas, el ajedrez, juegos de cartas y solitarios, pasatiempos, adivinanzas, etc.

Aquí te mostramos una serie de actividades entretenidas (a la vez que educativas) que ayudarán a tu peque a potenciar su capacidad lógico-matemática:

Reloj aprende las horas (más de 6 años).
24 bloques espejo (más de 12 meses).
Juego de geometrías con plantillas (más de 3 años).
Construcciones de madera Nan (más de tres años).
Reloj de arena.
Geométricas translúcidas.
100 bolas para aritmética en cadena.

*Las edades son orientativas

¿Estás buscando el regalo perfecto de Reyes? ¡Tienes múltiples opciones entre las que elegir! Pulsa en los links para saber más sobre cada actividad en específico. Todos estos juguetes están hechos con materiales sostenibles; elementos que no dañan el planeta y que ayudan a que tu peque aprenda a apreciar y conectar con la naturaleza. Desde plantillas geométricas hasta juegos de álgebra y numéricos, es una manera de convertir las matemáticas en una disciplina tangible y divertida y de romper el estigma de las matemáticas difíciles, abstractas y aburridas del colegio.