Los juguetes clásicos son atemporales. No importa el tiempo que pase, las generaciones que transcurran, ni los inventos que se creen. Van a estar ahí siempre. Estos juguetes se denominan “clásicos” por varias razones; porque aportan un gran número de beneficios indispensables para tu pequeño y porque ningún producto moderno los puede reemplazar. Sigue leyendo para descubrir más sobre las ventajas de algunos de estos juguetes clásicos y las opciones que puedes encontrar aquí en MamaLuz.

No todas las tradiciones pasadas son malas u obsoletas

Cada generación, cada década, trae consigo nuevos inventos, descubrimientos y modas. Cambios que están marcados por el avance tecnológico y la aparición de nuevos productos y corrientes ideológicas. Podemos observar un claro ejemplo en el mundo de la educación y la crianza. A lo largo de los años, las metodologías educativas han pasado de ser estrictas y duras, donde el niño es un ser salvaje al que hay que domar, a transformarse en ideologías abiertas y afectivas, que resaltan la importancia de la creatividad, la imaginación, la empatía y la autonomía del pequeño.

Pese a todo, esto no quiere decir que nuestros antepasados fueran padres horribles. Muchos aspectos de la crianza infantil de generaciones atrás siguen siendo extremadamente importantes en la actualidad. Por ejemplo, en un mundo plagado de pantallas, apps, y nuevas tecnologías, el niño de hoy en día está perdiendo el contacto con la naturaleza, la interacción personal cara a cara y el ejercicio de la paciencia. En MamaLuz queremos asegurarnos de que eso no ocurre. Es por eso que ofrecemos juguetes ecológicos y naturales para que tu peque desarrolle al máximo todas sus capacidades y desconecte por un rato de las pantallas. Es más, muchos de nuestros productos son juguetes clásicos, que probablemente utilizaban tus padres y abuelos. Aquí te mostramos los beneficios de algunos de ellos.

 


 

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1) Muñecos y peluches

Uno de los juguetes más clásicos es la muñeca de trapo, el juguete estrella de nuestras abuelas. Hoy en día, sin embargo, sabemos que los muñecos son el juguete ideal tanto para niñas como para niños. Es más, no es que los niños estén menos interesados en las muñecas que las niñas, sino que sus opiniones se ven influenciadas por el entorno en el que crecen. Si tu hijo observa desde su nacimiento que solo las niñas juegan con muñecas y aquel niño que muestra alguna clase de interés es considerado “menos hombre”, es normal que esconda de manera consciente o subconsciente su propio interés por estos juguetes. Es esencial que como padres o educadores no categoricemos los juguetes de “para niño” o “para niña” y respetemos los gustos e inquietudes de nuestro pequeño.

Las muñecas ayudan al niño a desarrollar su imaginación y creatividad. Tu hijo crea mundos fantásticos e historias enrevesadas con las que puede pasarse toda la tarde entretenido.

Las muñecas ayudan a que el niño entre en contacto con sus sentimientos. Muchas veces es difícil comprender lo que sentimos. Otras veces reprimimos nuestros sentimientos (especialmente los más dolorosos) de forma subconsciente para evitar sufrir. Al jugar con muñecas, tu peque deja escapar sus sentimientos en forma de historias (es la muñeca la que está triste, no yo) y asimilarlos y entenderlos más fácilmente.

Las muñecas son una forma de que tu peque gane autonomía y aprenda hábitos de la vida diaria al observar a los mayores. Muchas veces los juegos reflejan las responsabilidades más básicas de los adultos como cocinar o poner la lavadora.

Los niños, al ser responsables de los muñecos y desarrollar un vínculo afectivo con ellos, desarrollan su empatía, sus instintos protectores y mejoran su comunicación con los demás. Habilidades esenciales para desenvolverse en la sociedad.

En Mamaluz te ofrecemos la muñeca del hada de los dientes, una alternativa mágica al clásico Ratoncito Pérez. Suave y blandita, está hecha de algodón. Por otro lado, también puedes escoger nuestra muñeca de trapo de vestido azul. Hecha de lana y tela, está diseñada para que los más pequeños la puedan agarrar fácilmente. Además, sus rasgos vienen poco definidos para que sea tu hijo el que le transmita todas las emociones.

2) Lectura

Otro de los juguetes clásicos son los libros para niños. Además de mejorar el lenguaje de tu peque, aumentar su vocabulario y ayudar con su pronunciación, son esenciales para su desarrollo sensorial. Aunque se trabaja especialmente el oído, y más adelante la vista cuando leen por su cuenta, si son libros interactivos también fomentan los otros sentidos. Algunos vienen con olores incorporados, colores muy vistosos o páginas de texturas diferentes que tu pequeño puede tocar y explorar.

En MamaLuz te ofrecemos el libro crujiente de tela para bebés. Aunque no es un cuento clásico (¡seguro que tienes cientos de esos en casa!) está hecho de una tela crujiente (relleno de papel crepitante) y con un cascabel incorporado, perfecto para estimular el oído. Así mismo, cuenta con ocho coloridos estampados y dibujos para observar y desarrollar la vista y la imaginación.

3) Juegos de construcciones

No hay nada más clásico que los típicos bloques de construcción. Tu peque puede tirarse horas amontonando bloques, creando torres y luego derribándolas. Esta actividad es muy beneficiosa para el desarrollo de la motricidad fina del peque. De esta forma, tu hijo trabajará los músculos del brazo y fomentará el control mano-ojo y de los movimientos más sutiles y especializados del cuerpo humano. Los juegos de construcción también ayudan a mejorar la visión espacial y el pensamiento abstracto.

En MamaLuz tenemos una gran diversidad de juegos entre los que elegir. ¡Pulsa en los siguientes links para saber más!

Kit de encajables y construcciones.
Construcciones de madera Nan.
24 Bloques de construcción blanco y negro.

En conclusión, pese a los grandes avances tecnológicos y las nuevas corrientes educativas y de crianza, la mayor parte de los juegos tradicionales siguen teniendo un gran impacto en el desarrollo de tu pequeño. Son sencillos, divertidos y beneficiosos. Además de que puedes mostrarle a tu hijo qué clase de juegos e historias creabas tú con ellos cuando eras pequeño. ¡Ayúdanos a que no caigan en el olvido!