Conocer nuestro cuerpo es esencial para disfrutar de una vida plena y plagada de posibilidades. Nuestro organismo es nuestro único y mejor compañero de vida. Nos permite movernos, expresarnos y vivir todo tipo de experiencias. Comunicarnos y disfrutar de lo que esta vida nos tiene que ofrecer. Un mayor conocimiento del cuerpo humano ayuda a mejorar nuestra percepción del entorno que nos rodea y a desarrollar nuestras habilidades motoras y sociales. Ayuda a identificar nuestros sentimientos, sensaciones y a sentirnos en paz con nosotros mismos. Ya que, además de adquirir conocimiento, es esencial aprender a aceptarnos y amarnos tal y como somos. ¡Cuanto antes comprenda tu niño estas lecciones básicas de anatomía y amor propio, mayor será el impacto positivo en su vida!

 

El autodescubrimiento de tu peque

Por increíble que parezca, los bebés creen que son la misma entidad que su madre hasta los 6 meses de edad. Es más, no es hasta los 3 meses que se vuelven conscientes de sus manos y pies, momento en el que (alucinados) comienzan a llevárselos a la boca. A los 9 meses empiezan a relacionar las palabras con su significado. Es por esto que es aconsejable comenzar a nombrar las partes del cuerpo “abre los ojos”, “agita la mano” en las conversaciones para que se vuelvan más conscientes de su propio cuerpo.

Hasta los tres años, es la etapa en la que los niños se dedican a explotar su independencia. Aprenden a realizar actividades por sí mismos. Por ejemplo, aprenden a ir al baño solos, a comer, a andar, etc. También empiezan a ser conscientes de las distintas partes de su cuerpo. Primero las más “gruesas”. Conceptos como cabeza, piernas, brazos, etc. Más tarde las “finas” (orejas, ojos, nariz). Finalmente, son capaces de identificar dichas partes en el cuerpo de los demás.

Es entre los 3 y 7 años que los niños empiezan a mostrar interés por su sexualidad. ¿Por qué soy diferente de las niñas (o de los niños)? ¿En qué sentido nos diferenciamos? El deseo de explorar y autodescubrirnos es un deseo innato. Nuestra responsabilidad como padres y educadores es la de informar y ayudar a nuestros peques de la mejor manera posible, además de darles su espacio y apoyarles en sus decisiones.

 

Beneficios de que tu niño aprenda anatomía

El cuerpo humano es una máquina extremadamente compleja. Millones de procesos tienen lugar cada segundo del día que nos permiten funcionar. Actividades involuntarias tales como respirar o controlar nuestra temperatura corporal (al sudar), la presión o el ritmo cardíaco. Acciones protectoras y reaccionarias como el que nos duela el brazo o la cabeza para darnos a entender que “algo no está bien”.

A lo largo de los siglos, el ser humano ha tratado de replicar el complejo sistema que es nuestro organismo, sin éxito. Por otra parte, llegar a entender cada proceso y función que tiene lugar en nuestro organismo es prácticamente imposible. Ni siquiera el médico más especializado posee semejante nivel de conocimiento.

Pese a todo, un aprendizaje básico de nuestras partes del cuerpo, su localización y funcionamiento, es esencial para un buen desarrollo vital. Ayuda a mejorar nuestras habilidades sociales (nos expresamos a través de nuestro cuerpo), espaciales (comprendemos el entorno que nos rodea), motoras (de qué manera nos desenvolvemos en dicho espacio) y personales (conocer nuestro cuerpo, lo que nos provoca placer y dolor, y aprender a aceptarlo y amarlo es el objetivo más básico de todo ser humano).

Aunque dichos conocimientos se pueden adquirir a cualquier edad, ¡cuanto antes mejor! La primera infancia es una época de aprendizaje y desarrollo vital. Momento en el que el cerebro de nuestros peques absorbe la información como esponjas ya que todavía se encuentra en proceso de desarrollo. Por tanto, que tu peque descubra semejantes conceptos se debe convertir en una prioridad. El estudio de la anatomía humana es tan importante como aprender a leer, escribir o contar.

 

Desarrollo de sus habilidad motoras

La habilidad motora está presente en todos los aspectos de la vida. Desde el saber bailar para poder salir con los amigos y pasárselo bien hasta el ir al gimnasio para llevar una vida sana y activa. Que tu peque aprenda anatomía le facilitará el aprender a caminar con mayor fluidez y aumentará su deseo de salir a moverse (al parque o al campo) y disfrutar de la naturaleza y el aire fresco.

 

Desarrollo de sus habilidades sociales

Nuestros pensamientos, sentimientos y acciones crean nuestra identidad. Sin embargo, tan solo nuestras acciones y comportamientos son percibidos por los demás. Acciones que mostramos a través de nuestro cuerpo. Un conocimiento básico de nuestro organismo es esencial para saber relacionarnos con los demás y aprender a expresar lo que deseamos. Es importante que tu peque explote sus habilidades sociales ya que saber relacionarse con los demás es una capacidad esencial en el transcurso de nuestra vida. Para disfrutar de una vida plena uno debe ser capaz de manejar sus relaciones tanto con amigos, intereses amorosos, familiares, compañeros de clase o trabajo y conocidos.

 

Desarrollo personal

Descubrir nuestro propio cuerpo, nuestra sexualidad, lo que nos provoca dolor y placer, ayuda a aclarar nuestra mente y saber qué es lo que deseamos sacar de cada situación. Saber qué es lo que queremos y marcarnos objetivos en la vida. Desde la primera infancia, es importante que tu niño aprenda a sentirse cómodo con su propio cuerpo y a que lo acepte y se quiera tal y como es. Problemas de aceptación y amor propio son la principal causa de enfermedades mentales tales como los desórdenes alimenticios, la depresión, ansiedad o problemas de relación social.

 

Nuestros productos

Aquí en MamaLuz te ofrecemos el Esqueleto (a partir de 6 años). Una manera divertida y menos abstracta de que tu hijo practique el nombrar e identificar las distintas partes del organismo así como su función e importancia. Es el juguete ideal para que tu peque comprenda el mundo que le rodea y aprenda nuevos conceptos de salud que permitirán que entienda la importancia de llevar un estilo de vida saludable además de un desarrollo personal y de autoconciencia.