¿Qué es el juego simbólico? ¿Qué relación tiene con la imaginación y con la fantasía? ¿Son ambos conceptos iguales o similares? E, igual de importante, ¿es compatible el juego simbólico con la pedagogía Montessori, que hace tanto hincapié en el desarrollo de la “vida práctica”? ¡Sigue leyendo para encontrar respuesta a todas tus dudas! ¡Es más, seguro que contestamos a preguntas que ni te habías planteado hasta ahora!

¿Qué es el juego simbólico?

El juego simbólico engloba toda actividad en la que el niño recrea situaciones imaginarias y se pone en la piel de otras personas. Por ejemplo, un típico juego simbólico es una cocinita de juguete donde el niño simula ser un chef y prepara exquisitos platos para sus comensales.

Beneficios del juego simbólico

Desarrollo de la empatía

Probablemente se trate de uno de los mayores beneficios del juego simbólico. Al ser un actor que se convierte en otra persona, tu peque aprende a ponerse en el lugar de los demás. ¡Sigamos con el ejemplo de la cocinita! En el juego a tu hijo se le ha quemado la comida. Los clientes se sienten enfadados y frustrados. Tu hijo está estresado y bajo presión y haciendo todo lo posible por hacer feliz a los comensales. Pese a todo sus clientes (sus peluches) están siendo muy maleducados. Ponerse en los zapatos del chef le ayudará a que cuando en el futuro visite un restaurante, comprenda la importancia de ser respetuoso y educado bajo cualquier circunstancia.

Desarrollo de la responsabilidad

Los niños admiran a sus mayores. Desean crecer lo más rápido posible. Ser un adulto es “guay”. En la gran mayoría de juegos simbólicos, el niño tiende a asumir el papel de padre. ¿Quién no ha oído hablar del juego papás y mamás? Pero ya sea un padre, un bombero o un profesor, en todos estos roles el niño asume ciertas responsabilidades. Y aunque no es lo primero que pasa por su mente cuando idean estos escenarios, al fin y al cabo lo que buscan es divertirse, de manera inconsciente aprenden el concepto de responsabilidad y descubren que todas sus acciones tienen consecuencias.

Desarrollo de la imaginación

Si quieres que tu peque explote su sentido de la imaginación no hay nada como el juego simbólico para lograrlo. Con el juego simbólico, la creación de infinidad de escenarios y situaciones, la imaginación de tu peque no tiene límites. Es más, es una forma de descubrirse a sí mismo (sus gustos y pasiones) y romper conceptos y estructuras tradicionales. ¡Al hacer uso de la imaginación el niño descubre que no hay nada imposible que su mente no pueda crear!

¿Es lo mismo la imaginación que la fantasía?

María Montessori era una gran defensora del desarrollo de la imaginación. Es más, su pedagogía y los diferentes juguetes inspirados en ella son muy útiles para que tu peque desarrolle esta capacidad. Sin embargo, la imaginación no debe confundirse con la fantasía. Montessori entendía este concepto como ideas que los demás imponen en el niño. La imaginación, por otra parte, son ideas que el niño crea por sí mismo. Uno de los pilares en los que se basa la pedagogía Montessori es la importancia de la independencia del niño. No se trata de un ser salvaje al que hay que limar y educar. Es esencial evitar imponer una serie de valores (ideas abstractas – fantasías) en el niño y dejar que sea él/ella quien descubra su propia identidad.

La vida práctica

Este concepto es otro de los pilares fundamentales de la pedagogía Montessori. Consiste en exponer al niño a situaciones y actividades reales, en especial escenarios de la vida cotidiana. Por ejemplo, que ayude a lavar los platos o a cortar las verduras a la hora de hacer la cena. La mejor manera de poner en práctica este concepto es hacer que tu peque ayude en casa con las tareas domésticas. He aquí algunos ejemplos: barrer, poner y quitar la mesa, limpiar el baño, hacer la cama, sacar la basura o limpiar el polvo. De esta forma aprenden que todo requiere un esfuerzo, comienzan a ayudar a los demás y a ser generosos y a estar a cargo del mantenimiento de sus propias cosas.

¿Es la vida práctica Montessori compatible con el juego simbólico?

Puede que esta pregunta se te haya pasado por la cabeza. Tiene sentido. Al fin y al cabo, un concepto representa situaciones reales mientras que el otro recrea situaciones imaginarias. Sin embargo, la práctica de uno no excluye la del otro. Ambos conceptos son perfectamente compatibles. Incluso durante el juego simbólico se puede ejercer la vida práctica. ¡Volvamos a nuestro primer ejemplo! En una cocinita de juguete tu peque puede estar simulando que cocina. Aun así está aprendiendo conceptos prácticos tales como: hay que lavarse las manos antes de cocinar o cuándo hay que poner sal y cuándo azúcar. Al mismo tiempo, está explotando el juego simbólico ya que puede que su restaurante se encuentre en Marte y tu hijo personifique a un marciano.

Juguetes que estimulan el juego simbólico

Ahora que ya conoces este concepto y eres consciente de todos sus beneficios, no esperes más y hazte con tu propio juguete Montessori. ¡Cualquier juguete sirve! Nosotros te recomendamos especialmente las cocinitas de juguete, las tiendas de campaña y cualquier utensilio que le permita a tu hijo explorar un mundo lleno de posibilidades. ¡Échale un vistazo a nuestro catálogo para ver todas nuestras opciones! Y recuerda… Lo más importante es encontrar un juguete que se adapte a las necesidades y gustos de tu pequeño. Cada niño es un mundo y el ritmo, gustos y talentos varían según la persona.

Nuestros juguetes:

Entre nuestras opciones, podemos destacar:

La cesta de frutas de fieltro.
Familia madera Waldorf natural.
Construcciones de madera Nan.
6 pañuelos de colores.

Cada una de estas opciones es única y diferente y ayuda a que tu peque desarrolle distintas habilidades. Sin embargo, todas tienen en común su gran estímulo de la imaginación. ¡Además, están hechas de materiales naturales y sostenibles! Pincha en los diferentes links para descubrir todos los detalles.