La crianza natural es una ideología de crianza desarrollada por el doctor William Sears. En inglés se denomina “attachment parenting”; un término con el que algunos padres y educadores puede que estén más familiarizados. Esta forma de crianza difiere mucho de la crianza tradicional. Ideología que denomina a los niños como seres salvajes e ineducados que deben ser “educados” para saber desempeñar su papel en la sociedad. Por el contrario, esta ideología de crianza natural tiene su base en una relación de confianza y respeto mutuo entre padres e hijos y hace gran hincapié en el concepto de la empatía.

Características de la crianza natural

La visión antigua que se tenía de los niños era de diablillos. Debían aprender a comportarse y a convertirse en seres educados y obedientes. Ya desde el nacimiento estaba muy presente esa concepción errónea de “los niños hacen todo lo posible para salirse con la suya”. Por ejemplo, la crianza tradicional considera que los bebés lloran para manipular a los padres y conseguir lo que quieren. Si uno deja al bebé llorar, ya se cansará. Si muestras debilidad y le haces caso, lo estás malcriando. Esa no es la visión de la crianza natural. Cuando un bebé llora es porque está tratando de comunicar que algo no está bien. Como padre, es tu misión atender a tu hijo e intentar satisfacer esa necesidad que tiene y que está causando su llanto. Quizá tenga hambre, le duela algo o necesite tu cariño, sonrisa, contacto y compañía.

Un elemento clave en la crianza natural es el contacto físico. Las caricias, el llevar a tu hijo en brazos es extremadamente importante para crear una conexión profunda con tu pequeño. Cantar, hablarles, leer juntos y abrazarlos. Todas estas interacciones incrementan la relación afectiva entre padre e hijo. Y aunque muchos de estos recuerdos caen en el olvido para tu hijo, especialmente si tuvieron lugar a una tierna edad, no se han perdido para siempre. Es más, son estas interacciones y recuerdos la base en la que se asientan de forma subconsciente sus sueños, motivaciones y comportamientos posteriores. Cuanto más feliz sea la infancia de tu pequeño, más sencillo será su desarrollo personal.

Otra importante característica de la crianza natural es el respeto mútuo. Como padre debes tratar a tus hijos como te gustaría que te tratasen a ti. Explicar tus normas y pensamientos de una forma lógica y que puedan comprender. El “es así porque soy tu padre y lo digo yo”, tan sólo causará frustraciones por parte del niño y tendencias a rebelarse contra tus normas. Por el contrario, si consigues hacerle entender el por qué de tu decisión, tu hijo no se rebelará porque comprenderá que es por su propio bien. Por supuesto, esto es mucho más fácil en la teoría que en la práctica. Muchas veces los padres y los hijos tienen diferentes opiniones y visiones. Otras veces los niños no tienen todavía la suficiente experiencia y madurez para comprender el por qué de tus razones. Pero en cualquier caso, una comunicación clara y abierta entre iguales es siempre el mejor camino. La agresión física y verbal debe evitarse por completo; deseas ganarte el respeto de tus hijos, no su miedo. Y el énfasis debe estar en los comportamientos adecuados en vez de en los negativos.

La crianza natural también hace hincapié en la autonomía del pequeño. Al igual que la pedagogía Montessori, la crianza natural cree que el niño debe ser libre de explorar sus gustos y opciones. Para ello, debe sentirse en un espacio seguro y libre de prejuicios. Es por esto que es tan importante basar la relación padre e hijo en el amor y el respeto mutuo.

Otras características de la crianza natural son:

-Vuelta a lo natural: un parto lo más natural posible (a no ser que tuviese un impacto negativo en la madre) y la utilización de la leche materna hasta que el niño esté listo. Es más, algunos seguidores de la crianza natural sugieren el amamantamiento hasta los dos años de edad, complementandose con otras comidas.

-Lograr que tu peque se duerma: de pequeños, es muy habitual que tus hijos sufran insomnio, tengan pesadillas, miedo a la oscuridad o a los monstruos debajo de la cama y en el armario. La crianza natural está a favor de dormir con los padres en la misma cama. En vez de un signo de debilidad, es otra manera de estrechar ese vínculo afectivo. La crianza natural no defiende el sobreproteger a los hijos y no mostrarles las crudezas, dificultades e injusticias de la vida, pero sí que tu peque se sienta seguro y querido en su propio hogar.

-Tu hijo es la prioridad: Hoy en día vivimos en un mundo ajetreado y lleno de constante cambio. Pero, pese a lo ocupada que sea tu vida, tu hijo debe ser siempre la prioridad. Por eso es tan importante que estés seguro de que te encuentras en el momento adecuado antes de tener hijos. Al fin y al cabo el cuidado de un hijo es un trabajo a tiempo completo.

Nuestros juguetes

Ahora que ya sabes todo sobre la crianza natural, en nuestra página web puedes encontrar toda una sección de juguetes que proporcionan seguridad y amor a tus peques. Pincha en el link para saber más. Muchos de ellos están basados en la pedagogía Montessori, tales como los Kit Montessori recién nacido. Puedes encontrar desde mordedores hasta zapatillas, pasando por kits que les faciliten el sueño.

En conclusión, estos conceptos y técnicas de la crianza natural desarrolladas por el doctor Sears y otros escritores y expertos nos muestran una visión alternativa de la crianza y educación, muy diferente a la conocida crianza tradicional. Esto no significa que debas seguir cada técnica desarrollada en este artículo, sino absorber los valores e ideas que esta ideología propone y adaptarlas a tu vida y unidad familiar de la mejor manera posible, siempre con las necesidades de tu peque como mayor prioridad. Nuestros juguetes son una gran ayuda para transmitir ese respeto, confianza, amor y empatía que la crianza natural tanto defiende. ¡No esperes más y hazte ya con uno!