Los juguetes son indispensables para el desarrollo humano. Son herramientas que nos han acompañado desde el inicio de los tiempos. Ya en la Prehistoria su uso era la principal forma de entretenimiento y educación para las nuevas generaciones. Y aunque los materiales y conceptos han ido evolucionando con los años, la función de los juguetes sigue siendo la misma. Nos ayudan a forjar nuestro carácter, influyen en el desarrollo de nuestros gustos y pasiones y reflejan nuestra cultura, sociedad, tradiciones y costumbres. Por ejemplo, toda la vida las niñas han jugado con muñecas (de trapo, de plástico, etc.) mientras que los niños recibían coches, juegos de construcción y balones de fútbol. ¿A qué se debe esto? ¿Será que a los niños no les gustan las cocinitas o los muñecos? ¿Que a las niñas no les interesa la mecánica? ¿O puede ser simplemente que nuestra sociedad ha designado a cada género actividades y juegos específicos?

Desde los inicios

Las pioneras que lucharon a favor de los derechos de la mujer se sentirían orgullosas al ver lo lejos que hemos llegado. ¡Y es verdad! Hoy en día ser mujer no tiene nada que ver con hace 20 años. ¡Y no hablemos ya de hace 50 años! El poder trabajar, ser económicamente independiente, no sentir la presión de casarse y tener hijos, tener la libertad de elegir, de explorar y descubrir nuestro propio cuerpo, es liberador y maravilloso. Esto es una realidad en la gran mayoría de países, aunque por desgracia no en todos. Pero es que incluso en los países más desarrollados el machismo sigue presente en todos los aspectos de nuestras vidas. ¡Y los juguetes no son la excepción!

¿Quién no ha ojeado alguna vez un catálogo navideño de juguetes y se ha encontrado una sección rosa con juguetes de niña y una sección azul con juguetes de niño?

La pregunta es… ¿Qué constituye exactamente un juguete de niña? ¿Y quién ha decidido esto? Estamos hablando de muñecas, escuelas, familias de muñecos, cocinitas, etc. Juegos ligados a ese “rol de la mujer” de madre y ama de casa. Actividades que entrenarán a la niña para su futuro papel en el cuidado del hogar y de la familia. Kits de maquillaje y ropa que nos indican que el valor de una mujer está en su belleza, cuerpo y forma de vestir y comportarse. En Europa creemos que el tradicional rol de la mujer ha desaparecido casi por completo. Sin embargo, hoy en día la mayor parte de la carga en lo respectivo al hogar y los niños todavía recae en los hombros de la mujer. ¿Cuántos hombres hay en los chats de grupos de padres del colegio? ¿Y cuántas madres? Las grandes compañías, al designar estos juguetes para niñas, crean una falsa percepción de que una mujer no se puede sentir completa hasta que es madre o de que las mujeres no deben mostrar ninguna imperfección estética si quieren triunfar en la sociedad.

Romper barreras también beneficia a los hombres

Por suerte (y en especial gracias a las nuevas tecnologías), hoy en día es más fácil hacernos oír y las diferentes empresas de juguetes han empezado a prestar atención a la indignación general de la población ante estas injusticias. En la actualidad se hace mucho más hincapié en que los juguetes de ciencia y construcción pueden ser disfrutados tanto por las chicas como los chicos. Nadie se sorprende al ver a una niña pedirse una pistola de juguete o un balón de baloncesto en Navidad

Sin embargo… ¿qué pasa cuando vemos a un niño jugar con muñecas? ¿O jugar a las cocinitas? En muchos círculos sociales todavía existe ese prejuicio de no ser un “verdadero hombre” al disfrutar de “actividades más femeninas”. Actividades que en verdad son indispensables para el desarrollo de la empatía y autoconocimiento del niño. El feminismo es la lucha por la igualdad de género, lo que incluye la libertad de un chico de poder llorar, mostrar debilidad, pedir ayuda y reconocer sus propios sentimientos. Hoy en día sabemos que el desarrollo de nuestra inteligencia emocional es muy beneficioso en todos los aspectos de nuestra vida: en el terreno profesional y personal, en nuestras relaciones y en nuestra propia felicidad. Y muchos hombres tienen problemas en estos ámbitos porque cuando eran pequeños estaba mal visto que un niño jugase con “juegos de chicas”.

Los juguetes no tienen género

Aquí en MamaLuz somos firmes defensores de la idea de que no existen juguetes de niño o de niña. Esto es un concepto creado por la sociedad del que nos debemos deshacer. Todos los juguetes aportan gran valor en el desarrollo de nuestro peque y es esencial que trabajen todas sus áreas y habilidades sin importar su sexo.

No hay mejor ejemplo que nuestros muñecos MamaLuz: Muñeca Hada de los dientes y Muñeca de trapo con vestido azul, juguetes ideales para que tu peque (¡niño o niña!) trabaje su empatía, compasión y sentido de la responsabilidad. A su vez, al crear historias y aventuras fantásticas tu peque puede aprender a comprender los diferentes sentimientos y emociones (a reconocerlos en sí mismo, en los demás, sus causas y consecuencias) y desarrollar su imaginación y creatividad.

¿Un muñeco no es suficiente? ¿Qué tal una familia al completo? Con nuestros juguetes Personajes en madera y Familia madera Waldorf natural tu peque puede navegar las diferentes y complejas relaciones humanas, ya sea entre amigos, familiares o parejas. ¡Crea historias divertidas con todas las figuritas de madera! Tu niño podrá descubrir más sobre la importancia de una buena comunicación y respeto para que toda relación funcione. Es más, como padre le puedes ayudar a entender que cada persona tiene unos valores, ideas y gustos diferentes y estos son igual de respetables que los tuyos siempre que no perjudiquen a los demás.

En nuestra página web no encontrarás una sección para niñas y otra para niños. ¡Tan sólo decenas de juguetes sostenibles, divertidos y beneficiosos para tu pequeño! ¿Te gusta cómo suena? No lo pienses más y échale un vistazo a nuestro catálogo para descubrir todas nuestras opciones.