caja de luz modelos

La caja de luz es un material de juego fascinante para los niños porque es una fuente de luz plana sobre la que cualquier objeto cobra una dimensión diferente sobre ella. Lo ideal es que jueguen libremente, sin corta prisas. Cuando nos preguntan qué modelo de caja es la mejor, realmente es una decisión tan personal que no nos atrevemos nunca aconsejar. Es una elección que viene marcada por el espacio que tengamos disponible y por el presupuesto asignado para ello.

¿El tamaño de la caja de luz importa?

Pensar que es una superficie de trabajo, como una mesa,  y que cuanto más grande mejor. A todos nos gustan las mesas de trabajo amplias para desarrollar diferentes actividades sobre ella, pero claro, condiciona. Por lo tanto, que cada cual valore según sus circunstancias. Otra pregunta que nos hacen es si el tamaño importa a la hora de presentar la caja de luz a varios peques. Depende. No es lo mismo en casa que en el aula. En el aula siempre habrá más peques, por lo tanto es importante que el tamaño cobre protagonismo, aunque siempre se pueden colocar varias cajas de luz de tamaño medio en espacios diferentes. Y con lo que respecta a jugar en casa con varios peques, hay que pensar en el interés de los niños, ya que no siempre coinciden en el tiempo.

¿Es importante que la caja de luz sea modelo rítmico o modelo normal?

Todas las cajas de luz llevan por defecto un transformador, es decir, el cable que le da energía, y un mando a distancia. Con el mando a distancia podemos cambiar de color, transicionar de un color a otro y cambiar la intensidad de la luz porque no siempre hay que trabajar a oscuras con la caja. Podemos subir la intensidad de la luz para trabajar sobre ella con luz media, o podemos bajar un poquito dicha intensidad y trabajar a oscuras para crear un ambiente propicio a la narración de cuentos o a la realización del teatrillo de sombras.

La caja de luz con mando rítmico permite que las transiciones entre colores vayan al ritmo de las palmadas. En realidad esta opción da la posibilidad de que dichas transiciones cambien al ritmo de la música de ambiente, pero con peques, muchas veces la música queda en un segundo plano y las transiciones quedan solapadas con el ruido más cercano a la caja. Pero probadlo en silencio, funciona!

¿Y la opción de bluethoot?

En el desarrollo de las diferentes cajas de luz introdujimos hace tiempo la posibilidad de que las cajas de  luz funcionaran a través de un mando virtual del móvil. Sólo hace falta descargar la aplicación Triones para que tu teléfono se transforme en un mando a distancia, con todos sus botones y gama de colores disponibles. Si has elegido esta opción, verás en las instrucciones de uso que tendrás que colocar el transformador en el segundo orificio. Esta opción del bluethoot está bien a la hora de trabajar con muchos niños en el aula, pero es cierto, que hace demasiado presente el objeto del teéfono, y eso, desde las pedagogías activas, es algo que no gusta demasiado.

Conclusiones:

Elijas la caja que elijas, procura que esté al alcance de los peques. Si puede ser en un lugar concreto con los materiales translúcidos cerca. Supervisa su utilización ya que salvo que adquieras el cargador de pilas (que hace funcionar la caja no con el transformador a corriente, sino con un cajetín de pilas) siempre es importante ver la forma de uso que le dan los niños. Explícales para qué es cada cosa y procura que al finalizar el mando quede guardado en un lugar seguro. Son muchos los mandos que se pierden!

No te preocupes si con el tiempo la madera se oscurece, forma parte del proceso. Y tampoco te preocupes si la superficie del metacrilato se raya, también forma parte del proceso y a los peques no les importará porque no se darán cuenta, sólo querrán jugar y experimentar sobre ella.

Lo bueno de la caja de luz es que es un material muy duradero que pasa de generación en generación!