Puedes intuir que la respuesta es que el juguete de madera es mejor, pero queremos explicarte porqué. El material con el que se construye un juguete es muy importante. No estamos hablando solamente de la toxicidad de los distintos materiales, que también abordaremos hoy, sino de las sensaciones que provocan los distintos materiales cuando los manipulamos. En el caso de los juguetes las texturas, los olores y el aspecto visual son muy importantes. Cuando un niño juega lo hará utilizando todos sus sentidos. Lo primero que usará serán los ojos. Un juguete llamará o no su atención por su aspecto, por la curiosidad que le despierte.

El siguiente sentido que usará será el del tacto. El niño cogerá el juguete en sus manos y los manipulará. Aquí descubrirá la parte de juego del juguete. Su diseño y la intención de quien ha diseñado un juguete en particular tendrá éxito si el niño descubre su utilidad y le provoca la curiosidad necesaria como para entretenerse con él. Un juguete educativo además conseguirá estimular otros aprendizajes y capacidades. Pero el tacto en sí mismo es muy importante. Un juguete de metal será más frío al tacto, mientras que uno de madera será más cálido. El olfato también entra en juego. Los distintos materiales tienen su propio olor, y no es lo mismo el olor a plástico que el de la madera o una tela de algodón. Un olor agradable además creará un recuerdo que a veces es más fuerte que el que crea la memoria visual.

Distintos materiales que se usan para hacer juguetes

Los juguetes en los últimos 70 años han evolucionado mucho, y no necesariamente para mejor. Antes de mediados del siglo XX los juguetes eran mayoritariamente de madera que dejaremos para el final, pero también se fabricaban con materiales menos ideales, como el metal, que puede oxidarse, rayarse o puede afilarse y volverse peligroso. Además en el pasado se utilizaban metales tóxicos como el plomo. El plástico desde mediados del siglo anterior se ha convertido en el rey de los materiales para juguetes, pero también en el menos ecológico. Teniendo en cuenta además que se fabrican para que no tengan mucha durabilidad, los juguetes de plástico a nuestro entender son los menos recomendables.

El plástico utilizado hasta hace poco en algunos juguetes puede liberar sustancias tóxicas. Aún vemos estas sustancias en algunos juguetes “made in China” que no pasan los controles de calidad pero llegan a nuestros hijos a través de tiendas no especializadas en juguetes. El policarbonato es una de esas sustancias que causan pavor en los padres concienciados. A nivel europeo se ha prohibido el Bisfenol A que se encontraba en algunos biberones. Otras sustancias nocivas que se encuentran en algunos plásticos son los ftalatos, que se encuentran en algunas gomas de borrar o los retardantes de llama. En rotuladores podemos encontrar elementos tóxicos en sus tintas. En cuanto a los adhesivos, hay muchos que tienen una alta toxicidad y se utilizan para crear juguetes de plástico, pero también de madera en algunos casos, ¡porque no todos los juguetes de madera son ecológicos! Otras sustancias tóxicas como cadmio, plomo o cromo se pueden encontrar en algunas plastilinas infantiles. Teniendo en cuenta que los niños lo primero que hacen es llevárselo todo a la boca, debemos ser muy conscientes de los materiales utilizados en su fabricación, especialmente si el niño es todavía un bebé.

Juguetes de madera, pero con condiciones

La madera es probablemente el material más ecológico, pero puede tener sus inconvenientes también, y por eso queremos resaltar las características que deben tener para que sean seguros, ecológicos y duraderos.

Es recomendable que el juguete de madera (realmente de cualquier material) no tenga piezas pequeñas que puedan tragarse. Es preferible que la madera utilizada sea de bosques sostenibles y que los juguetes sean biodegradables y renovables. La pintura también debe evitar tener productos tóxicos. Es preferible que sea de madera natural y no contrachapado para que dure más. También debe cuidarse. La madera puede estropearse si se moja y no se seca bien.

Los juguetes de madera son muy resistentes, y como norma general, son juguetes desestructurados, que pueden usarse de distintas formas y por niños de distintas edades. Así nos encontramos que varios hermanos jugarán con un mismo juguete, pero lo harán de manera distintas. Un ejemplo es el famoso arcoiris de madera de Waldorf. Los juguetes de madera evolucionan con los niños según van creciendo, lo que les da una vida mucho más larga. Es cierto que un juguete de madera es más caro, pero al durar mucho más saldrá mucho más rentable a largo plazo.

La estética también es importante, y un juguete de madera es mucho más atractivo, sin estridencias de colores ni sonidos artificiales como los que emiten muchos juguetes de plástico a pilas. La madera es un material natural y nos resultará fácil explicarle al niño su origen. No pasará lo mismo con un juguete de plástico.

Juguetes de madera para estimular a los niños

He mencionado antes que los juguetes de madera permiten que el niño juegue mientras aprende. Esto es porque muchos de los juguetes hechos en madera son creados por tiendas como la nuestra que tiene una vocación educativa, además de ecológica. Los juguetes de madera que encontrarás en nuestra tienda están hechos con maderas de bosques sostenibles. Se utilizan además materiales de cercanía, evitando el consumo innecesario de energía para su transporte desde otros países. Se evitan también materiales tóxicos y en los juguetes para los más pequeños, se evitan las piezas de pequeño tamaño. Muchos de nuestros juguetes además están fabricados de forma artesanal, con todo nuestro mimo y cariño.

Nuestros juguetes están basados en los sistemas de aprendizaje como Montessori, Waldorf o Pikler, con una intención educativa como base fundamental de sus diseños para que los niños aprendan jugando. SI quieres saber más acerca de cómo hacemos nuestros juguetes no dudes en ponerte en contacto con nosotros, y antes de marcharte visita nuestra tienda de juguetes para descubrir todo lo que ponemos al alcance de las manitas de tus niños.