Montessori en casa

¿Puedo usar el metodo Montessori en casa?
La mayoría de la gente ha oído hablar de los programas educativos Montessori, pero muchos no se dan cuenta de que las teorías de Montessori son también conceptos que se pueden incorporar con éxito en casa. De hecho, la Dra. Montessori comenzó a desarrollar sus ideas sobre la forma en que los niños aprenden cuando trabajaba con niños que vivían en apartamentos de bajos ingresos.
 
¿Por qué debería una familia considerar la implementación de los principios Montessori en casa? Existen muchas razones, pero la principal es que es una forma estupenda de reconocer y desarrollar la capacidad inherente de tu hijo para aprender sobre el mundo que le rodea a través del juego significativo. Haciendo algunos cambios en el entorno familiar, puede ayudar a fomentar la curiosidad natural del peque y su capacidad de aprender durante años.
Cuando se trata de implantar los principios Montessori en casa, a la mayoría de los padres les interesa la idea, pero no están seguros por dónde empezar. Pero todo empieza con un cambio de mentalidad. Como padre, tienes que empezar por entender que los niños -incluso los más pequeños- son capaces de más de lo que crees. Una vez que reconoces esto, entonces puedes hacer algunos cambios en casa para prepararte y preparar a tu hijo para el éxito Montessori.
 
1. Organice su entorno
 
“Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar” es uno de los principios fundamentales de Montessori. Cuando e designa un lugar para cada cosa, tu hijo aprenderá rápidamente dónde va todo. Esta es una herramienta esencial para enseñarles a ser responsables de sus pertenencias y a limpiar los “desastres” que puedan hacer. Para ordenar eficazmente su entorno, el cambio más importante que se debe hacer es que las cosas sean accesibles para el peque
 
Para ello, recomendamos a las fammilias que empiecen por organizar cada habitación de la casa para que el proceso resulte sencillo. A continuación encontrarás algunas de las mejores ideas de organización del hogar para facilitar el aprendizaje y la autonomía.
La cocina ofrece numerosas oportunidades de independencia a los niños en edad de crecimiento, desde ayudar a guardar la compra hasta limpiar el suelo y la mesa después de comer. Organizar la cocina de modo que las cosas sean fáciles de alcanzar y simplificar las tareas para los más pequeños les animará a hacer más cosas con menos ayuda.
 
Ten en cuenta estas sugerencias para organizar el espacio y hacer que su cocina sea más accesible para su hijo:
 
Almacenamiento de alimentos y bebidas: En la nevera guarda los tentempiés de manera que tu hijo pueda cogerlos. Guarda las bebidas en jarras pequeñas situadas en el estante inferior del frigorífico, con vasos aptos para niños cerca. Cuando tu hijo tenga sed, deja que se sirva él mismo, pero asegúrate de tener cerca una esponja para que también pueda limpiar lo que ensucie.
Torres de aprendizaje: Coloca la torre de aprendizaje tanto en la cocina como en el baño para que tu hijo pueda lavarse las manos y, en el caso de la cocina, ayudar a preparar la comida y fregar los platos.
Mesas y sillas: Añade a tu cocina una mesa y una silla de tamaño infantil para que tu hijo pueda preparar su propia comida y disponer de un lugar cómodo donde sentarse a comer. La creación de este espacio también puede enseñarles a limpiarse después de comer y a mantener las zonas de comedor higiénicas.
Utensilios: Guarda los utensilios, cuencos, platos y tazas favoritos de tu hijo en un armario o cajón bajo para que pueda alcanzarlos fácilmente y guardarlos una vez que haya limpiado. Darle utensilios de verdad en lugar de los de juguete también puede ayudar a tu hijo a aprender a utilizarlos correctamente en la mesa.
 
Dormitorio
 
El dormitorio de tu peque debe ser su refugio para hacer los deberes, vestirse, jugar y relajarse. Para crear un espacio seguro y tranquilo, asegúrate de que su habitación esté organizada de forma que no haya desorden y sea bastante minimalista para evitar distracciones o agobio.
 
Al igual que la cocina, la habitación de tu hijo debe ser totalmente accesible para él, permitiéndole tomar decisiones sobre su propio espacio.
 
Ropa: Guarda la ropa en cajones o cestos bajos, y armarios a la altura de sus ojos para que tu hijo pueda alcanzar su ropa. También es aconsejable llenar los cajones, las cestas y el armario de tu hijo con ropa adecuada a la estación del año, para evitar situaciones en las que tengas que interferir en sus decisiones, por ejemplo, si quiere ponerse un abrigo de invierno en verano. A medida que crezcan, empezarán a entender cuándo son apropiadas determinadas prendas y tendrán acceso a su armario completo.
 
Guarda juguetes: Coloca los juguetes, los juegos y los materiales artísticos en estantes bajos a los que tu hijo pueda acceder fácilmente y, a continuación, sepáralos en distintas cestas y cubos para que se mantengan separados y sean fáciles de encontrar sin tener que rebuscar entre montones de otros juguetes.
 
Ropa de cama: En los dormitorios Montessori se aconseja una cama baja para que el niño tenga fácil acceso a la cama y pueda entrar y salir de ella cuando quiera. Esta disposición también les permite hacer la cama sin problemas.
La decoración: Pide la opinión de tu hijo sobre qué tipo de decoración añadir a su habitación. Piensa en sus intereses y modela su espacio en torno a sus gustos, como flores, estrellas y planetas o dinosaurios. Incluir un espejo en la habitación es beneficioso para que los niños mayores elijan su ropa y los bebés y niños pequeños se familiaricen con su propio reflejo.
En el enfoque Montessori, también se anima a las familias a rotar los juguetes y libros de sus hijos cada pocas semanas. El objetivo es mantener fresca su curiosidad y evitar el aburrimiento. Esto puede parecer abrumador para algunos padres, pero la mejor manera de hacerlo es rotar los artículos de las estanterías en función de las estaciones y de los intereses actuales de tu hijo. ¿Le entusiasman los dinosaurios? Entonces incluye en la estantería una cesta con dinosaurios y algunos libros apropiados para su edad. Sean cuales sean los temas que interesan a tus hijos, la clave está en fomentar la exploración y la creatividad.
 
Sala de estar
 
Al organizar el salón en un espacio Montessori, puedes abordarlo de manera muy similar a como lo haría para el dormitorio de su hijo, con algunos ajustes. La sala de estar sigue siendo la habitación familiar, por lo que no hay que transformar toda el área en un ambiente de aprendizaje Montessori – puedes establecer un pequeño espacio dentro de ella exclusivamente para tu hijo. Para ello, tenga hay que tener en cuenta estos elementos:
 
Estanterías: Puedes añadir estanterías para crear un espacio Montessori dedicado con fichas, rompecabezas, libros, juguetes y otros materiales didácticos accesibles. Al igual que con el dormitorio, separa los juguetes poniéndolos en cestas o asignándoles espacios específicos en las estanterías para que tu hijo sepa dónde devolverlos.
 
Los muebles: Es posible que tu hijo acabe cambiando los muebles de sitio, como haría en su propio dormitorio o en la cocina, pero puedes ponerle límites si es necesario. Eso puede incluir dejarle mover cosas sólo en su propio espacio Montessori o permitirle mover otras cosas en el salón con reglas a tener en cuenta.
 
Almacenamiento de objetos: Cuando guardes los juguetes y libros de tu hijo a medida que los va rotando periódicamente, mantenlos fuera de la vista y de la mente guardándolos en lugares poco visibles. Estos lugares pueden ser detrás del sofá, en armarios o en cubos de almacenaje.
 
Alfombrillas: Además de colocar una mesa y una silla en el espacio de tu hijo, puedes utilizar alfombrillas de colores para indicar dónde puede realizar sus actividades. Elige tipos que sean fáciles de enrollar y guardar cuando termines con ellos.
 
2. Hacer hincapié en las habilidades para la vida
Incluso los niños pequeños son capaces de ayudar en las tareas domésticas. Si les enseñas a cuidar de sí mismos y del espacio que les rodea a una edad temprana, estarás preparando a tu hijo para ser un adulto considerado y capaz más adelante. Esto significa que, como padre, puede que tengas que apararte y dedicar tiempo a enseñarle a limpiar bien la mesa después de comer o a saber en qué armario colocar las tazas, y su mente es tan absorbente que no tardará en hacerlo de forma autónoma.
 
Acuérdate de adecuar sus tareas a su edad y capacidades. Por ejemplo, los niños más pequeños son perfectamente capaces de aprender a regar las plantas, dar de comer a las mascotas, limpiar la mesa después de comer y recoger sus juguetes. Los mayores pueden incorporar a su rutina tareas más complejas, como sacar la basura, preparar la comida y realizar tareas básicas de mantenimiento del hogar. También puedes hacer que enseñen a los más pequeños de la casa.
 
3. Enseñar concentración
Muchos adultos no creen que los niños pequeños puedan concentrarse, y es cierto que los niños no pueden concentrarse en algo durante el mismo tiempo que los adultos. Pero, según el método de pensamiento Montessori, ésta es una habilidad que puedes empezar a cultivar en tu hijo cuando es pequeño. Puedes hacerlo identificando lo que le interesa y proporcionándole los materiales y el espacio que necesita para explorarlo más a fondo.
Cuando la gente empieza, muchas veces asume erróneamente que dar espacio a su hijo significa que tiene que tener una zona aislada del resto de la familia. Esto no es cierto. Aunque algunos niños necesitan más soledad que otros, es importante averiguar cómo trabaja mejor tu hijo y fomentarlo. A algunos niños les gusta trabajar en la mesa de la cocina, en medio de la casa. Otros prefieren la soledad de su dormitorio o un rincón tranquilo de una habitación de juegos.
 
 
4. Centrarse en la motivación interior, no en las recompensas
El método Montessori no es partidario de dar a los niños recompensas extrínsecas por su comportamiento, como pegatinas o caramelos. Los elogios verbales se valoran, aunque es importante asegurarse de que se dan con moderación. La clave es que enseñes a tus hijos a disfrutar y a buscar los sentimientos de placer y orgullo que acompañan al aprendizaje de algo nuevo o a la realización de una tarea.
Esperamos os haya gustado. Hasta la próxima!
María